Star Trek: la clave es la comunicación

En 2016 se cumplieron cincuenta años del estreno de una de las series más célebres de ciencia ficción, STAR TREK.

STAR TREK: Larga vida y (más o menos) prosperidad

Aunque fue cancelada por CBS en su tercera temporada (1966-69), durante los años setenta se produjo un resurgimiento del fenómeno gracias a la sindicación (venta de derechos a otras cadenas para su re emisión).  Su repunte de popularidad supuso la producción de dos temporadas de una serie de animación (The animated series, 1973-74) y un proyecto de serie (Phase II, 1978) abortado en favor del salto a la gran pantalla de la tripulación de la NCC 1701: USS Enterprise.

A fecha de hoy son ya siete las series efectivamente desarrolladas a partir del concepto original de Star Trek (con el estreno en 2017 de Star trek: Discovery y sin contar las espontáneas fan productions),  trece largometrajes (el último estrenado en 2016) y profusión de novelas y cómics que expanden el universo creado por Gene Roddenberry.

Es un largo recorrido para una serie que tiende a ser considerada como el paradigma del refugio freak.

En el imaginario colectivo quedan sus decorados de cartón piedra, sus coloridos uniformes, los alienígenas de orejas puntiagudas, las frases recurrentes de sus protagonistas (He’s dead, Jim o Scotty, beam us up), el peculiar diseño de la nave insignia de la Flota Estelar de la  Federación Unida de Planetas y los artilugios (traductores universales, transportadores y tricorders) que agilizaban la narración y la resolución de situaciones complicadas.

Pero también, y es algo que sus detractores suelen criticar, sus personajes meditabundos que interpretan música o juegan al ajedrez en su tiempo libre, las largas conversaciones para plantear los conflictos, la verborrea (muchas veces) pseudo-científica para justificar un salto en la trama, el análisis cerebral de las circunstancias antes de actuar, los discursos extensos que explican algunas acciones…

Es cierto. En STAR TREK se habla, y mucho.

Esa es la diferencia fundamental con alguna otra saga galáctica que basa su atractivo en la acción trepidante y la sencilla (de narrar, de entender y de aceptar) dicotomía entre el bien y mal; y tan fácil de resolver con el terminante zumbido de un láser. Pero no se trata de “buenos” y “malos”. El mundo no funciona así. Si bien las últimas producciones cinematográficas TREK (J.J. Abrams mediante) se han aproximado a esta concepción más simple, el universo de Roddenberry se caracteriza (sobre todo en su versión televisiva) por abordar cuestiones complejas y ambiguas. No todo es blanco o negro. En el universo TREK la Tierra ha conseguido erradicar las desigualdades y aborda la exploración de lo desconocido como forma de aprendizaje (asumiendo que no siempre será fácil el entendimiento en el primer contacto).

Por eso los fásers suelen estar configurados en la opción aturdir. Para dar una oportunidad al diálogo. Para intentar comprender. Para tratar de aceptar la posición ajena y encontrar el punto de equilibrio. Para conocer, tener la oportunidad de errar y poder seguir creciendo. Para que las conclusiones no sean en términos de “vencedores” y “vencidos”.

La clave es la comunicación. Solo hay que darse cuenta y empezar a hablar.

 

Algunos comunicadores de STAR TREK

Réplica oficial (Diamond Select Toys and Collectibles, 2008) del comunicador de la Flota Estelar de la Federación de Planetas Unidos en el siglo XXIII. Sirvió de inspiración para el diseño de los primeros Motorola con tapa.

Comunicador STAR TREK (TOS: The Original Series), de Diamond Select con la tapa cerrada

Fabricado en plástico rígido. Tapa de rejilla de color dorado y cuerpo negro rugoso para facilitar el agarre. Al levantar la tapa reproduce el sonido original de llamada que se podía escuchar en la serie. Debajo aparecen los mandos del comunicador: pantalla que imita aquel efecto moiré tan usado en los años sesenta, tres pequeñas luces (naranja, rojo y azul) y dos botones funcionales (el de la derecha reproduce las frases grabadas).

Comunicador STAR TREK (TOS: The Original Series), de Diamond Select con la tapa abierta

Réplica no oficial del comunicador (BadgeCom) de la Flota Estelar de la Federación de Planetas Unidos en el siglo XXIV, tal como aparece en la serie STAR TREK: The Next Generation.  Reproduce el símbolo de la Flota Estelar y se usa incorporado en el uniforme, a modo de insignia.

Fabricado en resina, sin licencia.

BadgeCom sin licencia oficial (STAR TREK: The Next Generation)

Réplica no oficial del comunicador (BadgeCom) de la Flota del Imperio Klingon. Reproduce el símbolo del Imperio y se usa incorporado en el uniforme, a modo de insignia.

Fabricado en resina, sin licencia.

STAR TREK BadgeCom sin licencia oficial (Imperio Klingon)

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